Que Ningún Niño se Quede Atrás
Apoyo para los Hispanoamericanos
El desafío
Hay que cerrar la brecha del rendimiento académico entre los estudiantes hispanoamericanos y sus compañeros:
- Los niños hispanos no suelen asistir a la escuela hasta que alcanzan la edad obligatoria de escolaridad.
- Este grupo tiene las tasas de deserción escolar más altas de cualquier otro grupo del país-más del 27 por ciento de los estudiantes hispanos abandona los estudios.
- En la prueba de lectura de la National Assessment of Educational Progress, o Evaluación Nacional del Progreso Educativo, el 40 por ciento de los alumnos blancos del cuarto grado obtuvo una calificación de aceptable o mejor, comparado con sólo el 16 por ciento de sus compañeros hispanos.
- En matemáticas, el rendimiento de los hispanos también quedó a la zaga: el 35 por ciento de los alumnos blancos del cuarto grado recibió calificaciones de aceptable o mejor. Sólo el 10 por ciento de los hispanos mostró un alto rendimiento en esta materia.
- Sólo el 13 por ciento de los estudiantes hispanos logra titularse a nivel universitario.
Que Ningún Niño se Quede Atrás
- El Presidente se ha comprometido a eliminar la brecha en el rendimiento. Por esa razón, la Ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás establece que los estados deberán desarrollar sistemas que examinen el rendimiento cada año desde el tercero hasta el octavo grado, en función de raza, origen étnico, nivel económico y discapacidades.
- Los estudiantes no angloparlantes se someterán a una evaluación anual de adquisición de inglés así como de matemáticas y lectura a partir del tercer grado. Los estudiantes pueden examinarse en su idioma materno en las materias básicas por tres años a fin de poder evaluar de manera exacta sus conocimientos; este período puede extenderse también por dos años más, según el caso. Los padres sabrán cómo van progresando sus hijos, y los estados y las escuelas responderán de los resultados.
- Las disposiciones de la Ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás significan que todos los padres se darán cuenta cuando su hijo se está quedando atrás, y contarán con nuevas opciones - la tutoría, los programas extracolegiales, la instrucción adicional en determinadas materias, las clases de verano, el traslado a otra escuela pública - si la escuela de su hijo no está satisfaciendo sus necesidades.
Financiamiento
- Conforme al presupuesto del Presidente, los fondos asignados mediante el Título I se incrementarán a $12.4 mil millones para ayudar a los alumnos en las escuelas de las zonas más pobres a triunfar - un incremento del 55 por ciento en los fondos de Título I desde el año 2000.
- El Presidente Bush ha solicitado más de $94 millones de dólares para prestar apoyo a las instituciones que atienden a los hispanos, conocidas por sus siglas en inglés HSI o Hispanic Serving Institutions. Las HSI son escuelas de enseñanza superior o universidades en las que los norteamericanos de origen hispano representan al menos el 25 por ciento de la población estudiantil, con al menos la mitad siendo de escasos recursos económicos.
- A pesar de todas las prioridades que compiten por nuestras contribuciones tributarias - el fortalecimiento de la economía nacional, la defensa nacional, y la ampliación de oportunidades para todos los norteamericanos - el presupuesto del Presidente eleva el nivel de financiamiento para la educación a $53.1 mil millones- niveles históricos para los jóvenes de nuestro país. Esta cifra representa un incremento de $11 mil millones desde que el Presidente asumió su cargo.
Investigación
- El 31 de marzo, 2003, la Comisión presentó al Presidente su reporte Del Riesgo a la Oportunidad, que es un plan para cerrar la brecha educativa de los niños hispanoamericanos.
- La ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás alienta a todas las escuelas a usar métodos de instrucción basados en la ciencia. Por ese motivo, el Presidente Bush ha pedido que se realice nueva investigación para determinar las mejores maneras de enseñar a los niños y las niñas a adquirir el pleno dominio del inglés.
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